|
Podría
darte centenares de nombres, y no te mentiría:
todos han sido míos. Pero quizá
el que te resulte mas comprensible sea el que
me puso una especie de filósofo de fines
del siglo XXI... El Eternauta me llamó
él... para explicar en una sola palabra
mi condición de navegante del tiempo, de
viajero de la eternidad, mi triste y desolada
condición de peregrino de los siglos
Juan
Salvo al guionista de historietas
Una
de las cosas mas sorprendentes de El
Eternauta es que a través de sus
350 páginas se sugiere que el relato es
verídico. Tras su extraña aparición,
perfectamente justificada por su condición
de viajero del tiempo, el protagonista le cuenta
su historia a un escritor que luego la convertirá
en historieta para publicar en una revista.
La historia que relata Juan Salvo (El
Eternauta) cuenta su propia desventura,
la de un hombre promedio que junto a su familia
y un grupo de amigos enfrenta una situación
extrema. Todo comienza una noche, la noche en
que la apacible vida en su chalecito de Vicente
López se vio alterada para siempre. Una
terrible catástrofe (la caída de
una nevada mortífera) los deja aislados
dentro de su casa y a merced de otros sobrevivientes.
Apoyada por las lógicas implicancias de
un desastre meteorológico (causado en apariencia
por pruebas atómicas en el Pacífico),
la aventura parece orientada al obvio relato de
supervivencia y lucha urbana por los recursos
disponibles; pero repentinamente, cuando se descubre
la verdadera naturaleza del desastre, la trama
sufre un vuelco inesperado:
Mientras aún caen copos mortales, del cielo
nocturno comienzan a descender misteriosas luces.
Una invasión extraterrestre estaba teniendo
lugar en Buenos Aires y quizás también
en el planeta entero.
La desesperanzadora destrucción de aviones
militares en pleno vuelo pone de manifiesto la
clara superioridad tecnológica del atacante
extraterrestre y reafirma sus intenciones hostiles.
Como en una pesadilla, el tránsito cotidiano
que circula por las calles de la ciudad es reemplazado
por un desfile de extraños vehículos
y seres de otros mundos.
El aislamiento causado por la nieve mortal será
el primero de los muchos desafíos a superar
por los protagonistas. Cuando su odisea los encamina
hacia la cabeza de invasión y las primeras
confrontaciones con el enemigo extraterrestre
se suceden, nuevas y peligrosas amenazas se interponen
en el camino de nuestros héroes. Los Cascarudos
(gigantescos insectos carnívoros), los
Gurbos (monstruosas bestias de cuatro patas que
destruyen todo a su paso) y los Manos (apenas
los lugartenientes de la invasión extraterrestre).
Algunos humanos sobrevivientes serán capturados
y convertidos en Hombres Robots, otra clase de
adversarios que al igual que los anteriores son
controlados por los verdaderos autores intelectuales
de la invasión.
Descriptos como el "Odio Cósmico",
los Ellos se presentan como los verdaderos responsables
y arquitectos de la invasión. Casi anónimos
porque de ellos solo se conoce su maldad extrema,
parecen ser una raza de conquistadores de mundos
que invaden con el fin de robar recursos y utilizar
a los habitantes como esclavos y soldados. De
esta forma los Cascarudos, Gurbos y Manos pasan
a convertirse de feroces victimarios a desdichadas
víctimas. Sus planetas, igual que la Tierra,
fueron atacados y conquistados por los Ellos.
Así vendrán los combates librados
por la milicia en sitios tan emblemáticos
como la Avenida General Paz, el Estadio de River
Plate y Plaza Italia, pero paradójicamente,
de la casa de Juan Salvo emerge la resistencia.
Un fabricante de transformadores, un profesor
de física y el joven empleado de una fundición
se convierten en los protagonistas de la aventura.
Así surge el héroe en grupo, un
equipo de antihéroes si se quiere, pero
con logros más allá de su imaginación.
Con trajes aislantes fabricados con hilo y aguja,
pegamento y tela engomada, los supervivientes
enfrentan su destino y se convierten en soldados
de una guerra impensada.

No obstante las hazañas de nuestros héroes
estaban destinadas desde el principio al rotundo
fracaso. He ahí otro de los aciertos de
Oesterheld. ¿Quien imaginaría un
desenlace tan trágico como sorpresivo?
El final queda extraordinariamente abierto y plantea
la posibilidad de ser el verdadero principio de
la historia. También nos hace partícipes
del relato y a la vez nos traslada a otro lugar
común de la ciencia ficción. ¿Podemos
cambiar la historia?
UNA CUESTION
DE TIEMPO Y ESPACIO
A
mediados de los años cincuenta, durante
la época de esplendor en que las revistas
de historietas argentinas se publicaban de todo
tipo y tamaño (se editaban en el país
150 millones de ejemplares anuales), el éxito
y reconocimiento logrado por las revistas HORA
CERO y FRONTERA entusiasmaba a sus editores. Dentro
de este próspero contexto surge la idea
de lanzar un suplemento, proyecto que se materializó
en setiembre de 1957 con la salida del primer
número del HORA CERO SEMANAL. En sus páginas
y por casi dos años se publicó por
primera vez El
Eternauta, bautizada en aquel entonces
con el título Una
Cita con el Futuro: El Eternauta, Memorias de
un Navegante del Porvenir. Escrita por
Héctor Germán Oesterheld y dibujada
por Francisco Solano López, la historieta
apasionaba y enganchaba a sus lectores con un
promedio de tres a cinco páginas semanales.
Hoy día, a mas de cuarenta y cinco años
de su primer publicación, El
Eternauta continua ganando lectores y admiradores
de todas las edades. Existen tantas teorías
para explicar este fenómeno como reediciones
publicadas, sin embargo es posible que todas ellas
se equivoquen.
Quizás
la hipótesis mas acertada sea la que apunta
a los talentos combinados de sus creadores: Héctor
Oesterheld y Solano López. Aunque estos
ya habían trabajado juntos en historietas
como Joe
Zonda y Rolo,
El Marciano Adoptivo, fue recién
en las páginas de HORA CERO SEMANAL donde
su trabajo en colaboración logró
una manufactura magistral. Como en pocas historietas,
los recursos literarios son tan ricos y abundantes
que compiten en eficacia narrativa con los dibujos,
logrando una perfecta simbiosis y un ritmo casi
cinematográfico. Si bien hay quienes aluden
semejanzas con The
War of the Worlds (La Guerra de los Mundos,
1898) de H.G. Wells, y obras de Robert Heinlein
tales como The
Puppet Masters (Amos de Títeres,
1951) y Starship
Troopers (Tropas del Espacio, 1959), el
argumento resultó completamente novedoso
casi medio siglo atrás. El empleo del viaje
en el tiempo como recurso para justificar el relato
en primera persona, la invasión extraterrestre
y la consecuente aniquilación de la vida
humana sobre la Tierra; eran tópicos tan
innovadores en aquel entonces como actualmente
recurrentes en cine y literatura. Aunque no se
puede negar que frecuenta sitios comunes de la
ciencia ficción, El
Eternauta sigue siendo en esencia una aventura
épica, que como tal, apela a la filosofía
y a la poesía para crear momentos de remanso
y reflexión. Una aventura contemporánea
que además intercala dosis equilibradas
de otros géneros (bélico, suspenso
y drama), contando una historia perfectamente
posible, pero siempre dentro del contexto fantástico
que propone la invasión extraterrestre.
Por
otro lado están quienes aseguran que el
lenguaje bien argentino y los sitios reconocibles
de Buenos Aires logran una inusual complicidad
con el lector, algo que ninguna otra historieta
argentina había logrado con tanto éxito
hasta entonces. Los personajes son tan reales
y parecidos a nosotros que es un hecho inevitable
sentirse identificado con alguno de ellos. El
barrio de Vicente López y la Plaza de los
Dos Congresos, entre otros, son escenarios tan
familiares que resulta imposible no situarnos
en la acción. ¿Pero como explicar
entonces el éxito de esta historieta en
el extranjero? El
Eternauta bien podría ser el equivalente
argentino y contemporáneo de los mitos
griegos. La historieta tiene todos los rasgos
dramáticos y espirituales, dignos de un
camino de revelación personal, social y
hasta racial. Mas allá de sus localismos,
acertados en su utilización no cabe duda,
El Eternauta
es universal y atemporal. Su historia mantiene
una insólita vigencia que permite trasladar
la acción hasta nuestros días sin
demasiado esfuerzo. De la misma forma resulta
igual de sencillo situar los hechos en cualquier
otra ciudad del mundo. En la situación
de invasión planteada, un lector italiano
o portugués, e incluso un norteamericano
no podría evitar meterse en la piel de
cualquiera de los personajes. Al fin y al cabo
cualquier humano ama, llora a un amigo perdido,
y ante una situación extrema, mata por
necesidad.
También está la hipótesis
de la profecía política, aquella
que surge de quienes ven en la invasión
extraterrestre una analogía con la dictadura
que gobernó la Argentina en los años
setenta y ochenta. Esos mismos que ven en los
extraterrestres Manos, con sus glándulas
del terror, un reflejo de la sociedad que por
temor no se oponía contra dicho gobierno
de facto. De esta forma no habría que pensar
mucho para reconocer a quienes representan los
Hombres Robots, personas sin juicio
propio, utilizados por los invasores para traicionar
a sus semejantes. Simples autómatas al
servicio de la locura.
Mientras algunos se preguntan todavía si
estas teorías son posibles, otros sugieren
una supuesta advertencia sobre el imperialismo,
idea que proponen quienes comparan a los arquitectos
de la invasión, los Ellos,
con los grandes monopolios económicos del
actual mundo globalizado. Siempre escondidos tras
las sombras, ocultando su verdadero rostro, empleando
títeres para cumplir con sus propósitos
de dominación.
Es cierto que con cada releída El
Eternauta ofrece nuevas lecturas, y hasta
para muchos sugiere una anticipación del
autor sobre el futuro de nuestro país,
no obstante sería menoscabar la obra, afirmar
que estos elementos por si solos alcanzan para
justificar la trascendencia que logró.
Tal vez nadie conozca el verdadero motivo de su
éxito. ¿O quizás fue el destino
quien se encargó de combinar los ingredientes
perfectos en cantidades exactas, logrando así
el resultado que todos conocemos? Lo que si sabemos
es que El
Eternauta fue una de las tantas tiras que
se producían en una excelente fábrica
de historietas llamada Editorial Frontera. Al
momento de su realización, en apariencia,
nada la diferenciaba del resto. Todas las historietas
se realizaban con la misma dedicación y
a un ritmo de trabajo extremadamente vertiginoso.
Sin embargo El
Eternauta se convirtió en un paradigma
de la historieta nacional, una obra que indudablemente
mejora y crece con el tiempo.
CRISIS EN
CONTINUMS INFINITOS
Más allá de la existencia de otras
versiones, precuelas o secuelas, se suele asegurar
que El Eternauta
es uno solo, y ese es el publicado por primera
vez en el suplemento HORA CERO SEMANAL, ese que
fuera conocido más adelante como Primera
Parte. La historia descripta y reseñada
párrafos arriba poco tiene que ver con
la controvertida secuela publicada en la revista
SKORPIO entre 1976 y 1977, e indudablemente nada
con la siempre desautorizada Tercera Parte, también
publicada en esa revista cuatro años después.
La Segunda Parte pierde mucho del encanto de su
predecesora, no por su explícito mensaje
ideológico, sino por el tratamiento del
mismo. Ya no hay lugar para sutiles metáforas,
Oesterheld no es el mismo y Juan Salvo tampoco.
¿Qué decir de la Tercera Parte?
Oesterheld ya había desaparecido y Solano
López tuvo una muy breve participación
al comienzo. La historia es muy floja y se nota.
Diferente es el caso de la remake publicada en
1969 por la revista GENTE, guionada otra vez por
Oesterheld pero dibujada por Alberto Breccia.
Aunque el hilo conductor del relato era el mismo
que el de la Primera Parte, el escritor realiza
modificaciones concordantes con su ideología
política. Esto aparentemente no se vio
con agrado en la dirección de la revista,
y ante la abrupta cancelación, los autores
apresuraron el final de la remake.
También surgieron con el tiempo episodios
sueltos, historias alternativas si se quiere.
Algunos novelados y otros en formato de historieta.
Algunos considerados oficiales y otros no. Opinión
que varia dependiendo a quien se le consulte.
Pero eso es parte de otra historia... de la interminable
historia de El
Eternauta.
|
 |
EL
ETERNAUTA
Hector
Germán Oesterheld / Francisco Solano
López
Suplemento HORA CERO SEMANAL (#1 a #106)
(1957 - 1959)
En las páginas de la revista HORA CERO
SEMANAL y por un período de casi dos
años se publica por primera vez esta
historieta. Anunciaba una publicidad de la
época: "El
Eternauta: Un hombre que viene de regreso
del futuro, un hombre que lo ha visto todo,
la muerte de nuestra generación, el
destino final del planeta".
Una invasión extraterrestre en Buenos
Aires, una nevada mortal que mata con el solo
contacto y el empleo del viaje en el tiempo
eran los innovadores lineamientos de esta
fantástica historia que se convirtió
en mito. |
|
EL
ETERNAUTA
EL EPISODIO UNITARIO
Héctor
Germán Oesterheld / Francisco Solano
López
Suplemento HORA CERO EXTRA #1
(1958)
Esta revista tuvo la particularidad de contar
con un episodio unitario de "El
Eternauta",
el único que se publicó fuera
del suplemento semanal. Pensado como un episodio
suelto que no interfería con la continuidad
de la historia, además tiene la peculiaridad
de no tener al Eternauta como protagonista
principal, sino que este solo ocupa la función
de narrador.
En solo cinco páginas, la historia
cuenta la desesperada odisea de Elena y Martita,
quienes solas y en su casa, deben enfrentar
a un sobreviviente que irrumpe en el chalecito
de Vicente López. |
|
|
 |
ETERNAUTA
LOS EPISODIOS NOVELADOS
Héctor
Germán Oesterheld / Artistas Varios
Revista ETERNAUTA (#4 a #15)
(1962 - 1963)
Entregada en episodios mensuales se publican
las nuevas aventuras de "El
Eternauta",
pero Oesterheld emplea el formato de novela
ilustrada para continuar con la historia.
Las dos primeras aventuras son relatos cortos
y autoconclusivos, allí nuestro héroe
nos cuenta sus vivencias al presenciar dos
catástrofes del pasado: La destrucción
de Pompeya y la caída de la Bomba Atómica
en Hiroshima. A partir de la sexta entrega
la revista retoma la historia original, la
de la invasión de Buenos Aires, y narra
los hechos inmediatamente posteriores al accidente
que separó a Juan Salvo de su familia. |
|
MUERTE
LA PRECUELA DE EL ETERNAUTA
Héctor
Germán Oesterheld / Alberto Breccia
Revista GEMINIS #2
(1965)
En esta revista se publica por primera vez
el cuento "Una Muerte" de Héctor
Germán Oesterheld, cuyas ilustraciones
(composiciones fotográficas) fueron
realizadas por Alberto Breccia. Cabe señalar
que por su contenido, se puede considerar
a este relato como una precuela de "El
Eternauta".
La historia narra como un extraterrestre aterriza
en la Tierra en busca de otro compañero
extraviado. Las alusiones y comentarios terminan
por arrojar la sorpresa de que este alienígena
no es ni más ni menos que un "Mano",
quien se supone, estaba en una misión
de reconocimiento. |
|
|
 |
EL
ETERNAUTA
LA VERSION DE BRECCIA
Héctor
Germán Oesterheld / Alberto Breccia
Revista GENTE (#201 a #217)
(1969)
En este semanario de actualidad y por un período
de cuatro meses se publica por primera vez
"El
Eternauta",
reescrito por Oesterheld y dibujado por Alberto
Breccia. Dividida en diecisiete entregas,
la polémica trama de esta nueva versión
podía seguirse a un cómodo ritmo
de tres páginas semanales.
En esta remake algunos personajes y escenarios
son alterados. La invasión extraterrestre
ya no se extiende a nivel global, como en
la versión original, sino que se limita
a Sudamérica, traicionada por las grandes
potencias del norte. |
|
ETERNAUTA
SEGUNDA PARTE
Héctor
Germán Oesterheld / Francisco Solano
López
Revista SKORPIO
(1976 - 1978)
En las primeras doce páginas del "LIBRO
DE ORO DE SKORPIO #2" aparece el episodio
inicial de la "Segunda Parte", historia
que continuaría el año siguiente
en la edición regular de la revista
"SKORPIO".
Ignorando el argumento de "Los Episodios
Novelados" esta continuación retoma
el relato al final de la historieta original,
situando a Juan Salvo y al Guionista (Germán)
en una Buenos Aires post apocalíptica
del futuro. Los "Ellos" dominan
la Tierra, cientos de personas serán
sacrificadas y el futuro no parece nada prometedor. |
|
|
 |
ETERNAUTA
LA VERSION ITALIANA
Héctor
Germán Oesterheld / Francisco Solano
López
Revista LANCIOSTORY
(1977 - 1978)
Publicada por primera vez en el semanario
italiano "LANCIOSTORY", esta versión
no es otra que la versión original
(Primera Parte), cuyas páginas fueron
rearmadas para ser publicadas en el formato
vertical de la revista. Con ese fin los cuadros
fueron remontados y/o alterados, debiendo
también llenar espacios con nuevos
cuadros, los que eran dibujados al estilo
de Solano López. Todo este trabajo
estuvo a cargo del director de arte de la
revista, Ruggero Giovannini.
Esta versión altera parcialmente el
final y también algunos otros acontecimientos.
Los nombres de algunos personajes son cambiados
y así Juan Salvo se convierte en Juan
Galvez, Favalli en Ferri y Mosca en Ruiz.
Los extraterrestres "Manos" pasan
a ser conocidos como los "Kol" y
así subsecuentemente ocurre también
con otros personajes y lugares de la historia. |
|
EL
ETERNAUTA
TERCERA PARTE
Alberto
Ongaro / Francisco Solano López
Oswal Mario Morhain
Revista SKORPIO
(1981 - 1982)
Se publica por primera vez en las páginas
de la revista italiana "LETERNAUTA"
y también casi en simultáneo
en la "SKORPIO" de argentina.
La historia retoma justo donde terminó
la "Segunda Parte", pero ya poco
queda del
eternauta
original. Juan Salvo y el Guionista se ven
envueltos en una historia de ciencia ficción
típica de los años ochenta.
Naves espaciales por doquier, Fugitivos del
Tiempo, Universos Paralelos, Poderes Telepáticos
y un muy triste etcétera. |
|
|
 |
EL
MUNDO ARREPENTIDO
Pablo
"Pol" Maiztegui /
Francisco Solano López
Revista NUEVA (#308 a #354)
(1997 - 1998)
La revista "NUEVA" (entregada dominicalmente
como suplemento de diversos matutinos del
interior del país) publica por primera
vez "El Mundo Arrepentido", historieta
que fue serializada en cuarenta y seis capitulos
durante casi un año.
Esta aventura independiente, una "Historia
Alternativa" si se quiere, transcurre
entre la partida de Juan Salvo al infinito
y su reaparición frente al Guionista
de Historietas. Luego de materializarse en
el Cerro Uritorco, nuestro héroe le
relata a un grupo de científicos su
ultima aventura en un planeta habitado por
minotauros. |
|
ETERNAUTA
ODIO COSMICO
Ricardo
Barreiro - Pablo Muñoz / Walther Taborda
- Gabriel Rearte - Sebastián Cardoso
Guillermo Romano
(1999)
Publicada mensualmente con el formato de comic
book, esta controvertida Historia Alternativa
quedó inconclusa tras dejar de publicarse
en su tercer entrega.
Ambientada en el año 2000, la historia
intenta jugar nuevamente con el protagonismo
del lector. La trama sugiere que la invasión
de 1963 ocurrió realmente en un universo
paralelo, y que ahora nuestro Buenos Aires
está a punto de sufrir la misma suerte.
Los Ellos han regresado con toda su maquinaria
de destrucción y Juan Salvo hará
todo su alcance para evitar que la historia
se vuelva a repetir. |
|
|
 |
EL
ETERNAUTA EL REGRESO
Pablo
Pol Maiztegui / Francisco Solano
López
(2003 - 2004)
Publicada originalmente en el semanario italiano
"LANCIOSTORY" esta historieta cuenta
con el mismo equipo creativo de "El Mundo
Arrepentido". Editada en argentina dos
años después con el formato
de comic book, la historia fue dividida en
tres libros de tres capítulos cada
uno.
Queriendo regresar a la historia troncal,
esta secuela retoma el relato casi al final
de la versión original. Procedente
del Continuum 4, Juan Salvo regresa a Buenos
Aires, pero arriva a un oscuro y sombrío
futuro. Han pasado décadas desde la
invasión y la ciudad se encuentra en
un estado de dominación inimaginable. |
(Clickeá
en las imágenes para verlas más
grandes)
|