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Por
su participación en la creación
del mito, quizás hoy no haya otra
persona que pueda hablar de "El
Eternauta"
con tanta autoridad como Francisco
Solano López.
En esta segunda parte de la entrevista
realizada especialmente para "CONTINUM
4",
el dibujante nos cuenta detalles y anécdotas
sobre su trabajo en la mejor historieta
argentina.
Seguimos
en el living de la casa de Solano López.
La luz de la tarde que entraba por la
ventana comienza a palidecer. La caída
del sol es inminente. Sobre la mesa descansan
los libros de "Ana" y "Slot
Barr" que el dibujante había
traído desde su estudio.
El nombre de Ricardo Barreiro se reitera
en la charla. Solano parece estimarlo
mucho, hasta pareciera que piensa en él
como en un hijo perdido. Se lamenta por
su muerte. También me cuenta que
juntos le habían propuesto el proyecto
de "Odio Cósmico" a la
viuda y al nieto de Oesterheld, pero a
ambos no le gustó. Años
después ese proyecto lo concretaría
Barreiro con dibujos de Walther Taborda.
El grabador de mano se detiene, doy vuelta
el cassette y presiono el botón
para continuar grabando la conversación..
¿Cuando escuchó por primera
vez el nombre "Eternauta"?
La
verdad, no me acuerdo. Por la repercusión
que tenían las revistas originales
de FRONTERA y HORA CERO que eran mensuales
cada una, pero de aparición quincenal
alternada, se decidió sacar un
suplemento semanal. Entonces Héctor
me llamo, como habrá llamado a
los otros muchachos, para preguntarme
que quería hacer para esa publicación.
Entonces le dije "Quiero seguir haciendo
ciencia ficción, pero haceme una
historia mas realista, una cosa más
convincente, algo para que el lector pueda
identificarse más". Y parece
que él tenía una idea, que
no se si le quería llamar "El
Eternauta", pero que tocaba el tema
ese, el de una familia que quedaba aislada
en una casa por una catástrofe
externa. Entonces él le dio esa
forma y "El Eternauta" salió
de ahí.
¿Oesterheld
le pidió bocetos para aprobar la
estética que le daría a
los dibujos?.
No
trabajábamos con eso de "Bueno
haceme los personajes, traémelos".
No. Me mandaba los guiones y yo dibujaba
los personajes en la misma hoja. No hacía
ni boceto aparte, ni nada. El personaje
iba tomando forma en la página.
Iba saliendo así. Yo trabajaba
en las páginas, se las mandaba,
y si tenían algo que decirme ya
me lo dirían.
¿Entonces
no había previo consenso respecto
a la apariencia de los personajes?.
Si
Héctor me decía que Polsky
era un jubilado polaco, yo pensaba como
era un jubilado polaco. No había
una discusión previa sobre si él
aceptaba o no aceptaba la fisonomía
del personaje, sea el Mano, sea Polsky,
Lucas o Elena. Esa es la sensación
de libertad que te digo que tenía,
que no se si correspondía con la
del resto de los dibujantes. Yo sé
por ejemplo, según dice su mujer,
que Pratt, al revés de lo que ocurría
conmigo, que no nos veíamos nunca,
estaba todos los días en la casa
de Héctor. Comía ahí
y también iba a charlar, él
vivía en el barrio de al lado.
Héctor estaba en Beccar y Pratt
en Martínez o Acasuso. Pratt estaba
solo acá, sin familia. Era un muchacho
joven y como que se incorporó a
la familia. Entonces tendrían una
relación mucho mas conversada,
mucho mas rica. Ahí habría
a lo mejor un intercambio de opiniones
más fluido. En cambio, yo no podía
hacer un dibujo e irme hasta Beccar para
mostrarle a Héctor y decirle si
estaba de acuerdo con el dibujito. Yo
lo hacía. Si les parece mal ya
me lo dirán, pensaba.
Otra
cosa llamativa de "El Eternauta"
son las calles y edificios de Buenos Aires,
prácticamente
calcados de la memoria colectiva de los
lectores. ¿Cómo lo logró?.
Como
te decía yo trabajaba aislado.
La apariencia física o topográfica
de los barrios la logré acudiendo
a mi memoria, trabajando en la misma forma
en que compuse la ciudad de Buenos Aires
para "Evaristo" cuando vivía
en España.
[Sin duda ha sido así. Uno puede
encontrar en varios episodios de "Evaristo"
algunas referencias cruzadas con "El
Eternauta". Por ejemplo, las pintadas
sobre Frondizi en las paredes, o el Almacén
y Despacho de Bebidas de J.M. García.
Más que simples alusiones a una
época y a un lugar, un recuerdo
que debe haber escapado inconsciente del
algún rincón de la memoria
de Solano López.]
Incluso
hoy día se pueden seguir los pasos
del Eternauta por la ciudad.
Se
puede seguir porque yo la conocía
mucho de memoria, porque en la infancia
tenía una tía viviendo en
Olivos y viajaba allí desde el
centro en colectivo. Ella vivía
en la Avenida del Libertador. En aquella
época la veía muy grande,
muy pelada. A la avenida, no a mi tía...
(Carcajadas). Esa era una zona reservada
a casas unifamiliares, a chalets, y eso
es lo que yo representé en "El
Eternauta", porque todavía
era impensable que allí se construyera
un edificio de siete o quince pisos. Ni
siquiera estaba el puente de la Avenida
General Paz. En el lugar del actual cruce
donde Libertador pasa por debajo de la
General Paz, estaba esa gran fuente que
hacía de rotonda y que rodeaban
los automóviles. La visualización
que hice del barrio es una fusión
entre Olivos y Vicente López, dos
barrios que son muy homogéneos.
Y lo hacia de memoria porque no tenía
tiempo de ir a buscar... y además
por fiaca, porque digo, si yo me acuerdo
como es... ¿Para que voy a ir?
Además la simplificación
era producida por dos factores; uno, porque
no había tiempo de dibujar más,
y otro, porque yo sentía que no
era necesario más, porque recargar
el decorado le iba a quitar fuerza a las
figuras en acción. Entonces yo
procuraba poner las notas características
de identificación, y dar aire para
que las figuras se movieran. Además,
como estaba la nevada y todo desolado,
agregar detalles constructivos o arquitectónicos
le hubiera quitado fuerza a la sensación
de desolación creada por los árboles
secos y la nieve depositada sobre todas
las cosas. Todo eso le transmite al lector
un clima de ciudad muerta y devastada.
Nos pone en el lugar de esos muchachos,
solos, enfrentados al invasor.
Cuéntenos
algo sobre el episodio unitario de "El
Eternauta" donde usted también
trabajó.
Eso
me lo pidió el propio Héctor
y su hermano para incluirlo en el suplemento
HORA CERO EXTRA, posiblemente para enriquecer
el material que se proponía en
aquel primer número de la revista.
No estuvo pensado como integrante de la
historia, sino como una cosa suelta. Un
episodio inédito de "El Eternauta".
En
la tercera parte de "El Eternauta"
prácticamente usted no tuvo participación...
No.
[En
el libro "Solano López: En
Primera Persona" el dibujante deja
bien claro que su participación
en la tercera parte de "El Eternauta"
solo se limitó a dibujar unas cuantas
cabezas de los personajes más emblemáticos.
Estas serían utilizadas en los
cuerpos dibujados por Oswal.]
Pero...
¿Podría hablarnos de la
segunda parte?
Eso
fue otra cosa, porque la producción
de Oesterheld ya no era la misma.
El
Juan Salvo que nos presenta es uno muy
distinto al que conocimos en la primera
parte, como si en el medio hubieran pasado
trescientos años.
Era
un mutante.
Claro,
como si todo ese tiempo lo hubiera transformado,
haciéndole cambiar hasta sus prioridades.
La verdad es que todavía la segunda
parte no me termina de convencer.
Pero
fijate que está el sector militante,
al que Héctor se plegó,
que valora mucho esa segunda parte. Cuando
Oesterheld se define ideológicamente,
se produce también ese cambio de
personalidad del propio Juan Salvo. Entonces
fui sorprendido por ese cambio del personaje,
porque claro, ahora él venía
con una misión... la misión
de ayudar a los montoneros de las "cavernas"...
Lo que pasó es que nunca leí
la versión de Breccia, no me gustó
enterarme a mi regreso de Europa que había
una segunda versión de "El
Eternauta". Se que les pidieron cambios
y tuvieron que abreviar todo. Ahora lamento
no haberla leído, me hubiera resultado
mas ilustrativo leerla para entender la
postura que tenía Héctor
en ese momento, y así estar mejor
preparado para la Segunda Parte, pensando
en el Oesterheld original, cuando obviamente
él ya había dejado de serlo.
¿Y
después leyó a la versión
de Breccia?.
Si,
ahí tengo una copia.
[El
maestro apunta hacia la biblioteca y vuelve
a largarse otra carcajada. Sus risotadas
son contagiosas, y en ocasiones, bastan
para contestar algunas preguntas]
En
el libro "Solano López: En
Primera Persona" se hace mención
a una historia inédita de "El
Eternauta" titulada "El Perro
Llamador". ¿Podría
contarnos un poco más?
El
guión esta escrito completo, pensado
como cuatro capítulos de ocho páginas
cada uno, pero lamentablemente solo está
dibujado el primer episodio. Cuando me
fui a España con mi hijo Gabriel,
hice una especie de posgrado en historietas,
cambié la técnica. Fue en
"Slot Barr" donde se ve el cambio,
cuando pasé del pincel al rotring,
empleando distintos niveles de análisis
de la forma.
Pero bueno, volviendo a "El Perro
Llamador", nació de un encuentro
con Sergio Kern en Barcelona, a principios
de los años ochenta. Ahí
apareció Sergio con esa idea, me
la contó y a mí me gustó.
Sergio Kern es un poeta muy original...
muy libre. Su libro "Escuchen"
tiene una simplicidad, una frescura únicas.
El perro llamador se alimenta de la energía
de sus víctimas: los sobrevivientes
del planeta. Los chicos, los hijos que
habían sido escondidos por sus
padres en cuevas subterráneas para
protegerlos del ataque, de la invasión
que arrasó con todo. Lo ultimo
que quedó, fueron esas criaturas
silenciosas. Un recurso de Sergio para
crear un clima misterioso, intrigante.
Quizás
lo que mas atrae de "El Perro Llamador"
es el regreso al Eternauta original, aquel
que se diferenciaba fuertemente del visto
en la segunda y tercera parte.
Tal
vez por eso será que me prendió.
Hay un par de historias cortas que le
pedí a mi hijo, también
unitarias, y también con un Eternauta
muy dentro de esa línea. Se las
propuse al editor de la revista LETERNAUTA
en Italia, y lo mismo que "El Perro
Llamador", no le resultaron suficientemente
"aventureras".
¿Demasiado
intelectuales?.
Pero
era sobre lo que nosotros trabajábamos.
El "clima" que habíamos
recibido de Héctor. No solamente
del Eternauta, sino también de
otras historias que él abordaba,
como las que hacía con Hugo Pratt
y todos los demás. Siempre había
una lectura humanista, de la que nosotros
participábamos y a la que adheríamos.
Aquellas historias con un sentido mas
profundo que salir corriendo a los tiros,
jugando a los vigilantes y ladrones. Porque
quería trabajar con "El Eternauta"
sin recurrir a la violencia para interesar
al lector. Ese criterio fue el que aplicamos
con Pablo "Pol" Maiztegui en
"El Mundo Arrepentido".
Esa
historieta fue bastante criticada ¿Cuáles
fueron para usted los aciertos y desaciertos?.
El
trabajo nos planteó desde el comienzo
muchas dudas. "Pol" era un guionista
novel, tal como lo fue Barreiro en su
momento. Siempre me he sentido atraído
por guionistas jóvenes, porque
con su inexperiencia aportan la frescura
y novedad de su propia óptica,
diferente a la de los consagrados, de
quienes se sabe que esperar. Eso me gusta.
Como me gustaba ser sorprendido por Barreiro
y ahora por el propio "Pol".
Por empezar, decidimos no tomar la aventura
como una continuación de "El
Eternauta", de la saga, que es lo
que ya después me decidí
con "Pol" mismo y con "El
Regreso". Por eso elegimos una de
esas aventuras que nunca conocimos pero
que están ahí, que eran
las que pensábamos hacer con Héctor.
Además teníamos la pretensión
de llegar al público nuevo, porque
si bien ya han pasado cuarenta años
y hay muchas espectativas del público
viejo, la intención mía
era captar también al público
nuevo, aquel que no conocía al
Eternauta.
El tercer factor, que considero un error,
no fue ponerle color al Eternauta, sino
que éste era el primer trabajo
en el que "Pol" iba a operar
el software para colorear. Entonces tiene
eso del color de alguien que recién
empieza. Para darle ánimo, para
que trabajara con entusiasmo, le dejé
la elección del color para que
se sintiera mas libre, pero bueno, no
todo... porque había partes en
que le decía. "Para... para.."
Había ciertos colores chillones
o ácidos que él se sentía
impulsado a utilizar, y yo lo frené,
pero en otras partes lo dejé intencionalmente
en libertad.
Y
ahora con "El Regreso" vuelve
a trabajar con la saga original del Eternauta.
"El
Eternauta" tiene un objetivo: encontrar
a su mujer y a su hija. El proyecto que
tengo, es que habrá dos aventuras
grandes....
O
sea que junto con la primera parte, estas
dos formarían una trilogía.
Sí,
"El Regreso" contará
el encuentro de Juan Salvo con su hija,
y también habrá otra historieta
que narrará el encuentro con su
mujer. Pero esas historias no afectaran
los episodios alternativos, aquellas aventuras
del Eternauta perdido en el cosmos, en
el infinito, en el pasado, y en el futuro.
[Uno
puede intuir en esa respuesta la intención
de trabajar también con esos episodios
alternativos. ¿Quién no
ha soñado con leer las aventuras
del Eternauta perdido en el tiempo? Al
respecto, Solano nos contó que
existe la posibilidad de que en un futuro
puedan desarrollarse también esas
historias] .
¿Por
qué volvió a elegir a "Pol"
como guionista?.
"Pol"
es un cordobés de Berrotarán,
un pueblo a 130 km al sur de la capital
de Córdoba. Dice que cuando era
pibe leía "El Eternauta"
en fascículos y lo jugaba con sus
amigos en las calles de su pueblo. Cuando
lo encontré, porque es amigo de
mis hijos, estaba en España. Me
resultó sorprendente encontrar
un personaje así, tan lejos de
la Argentina, con esa onda. Había
estudiado cinematografía en la
universidad de Córdoba, también
filosofía, así que aparte
de su locura historietística, también
tenia una formación, base cultural
y rica formación para trabajar
el personaje. Encontré que él
conocía muy bien la historia, la
había estudiado, y fue extrayendo
consecuencias plausibles como líneas
de continuidad.
¿En
"El Regreso" vemos lo que ocurrió
con Buenos Aires tras el final de la primera
parte?.
Vemos
cosas raras. Un Buenos Aires reconstruido
después de la bomba atómica.
También un lavado general de cerebro
de los sobrevivientes, para hacerles creer
la historia oficial y para que los ayuden
en la reconstrucción de la ciudad.
Tengo hecha hasta la página ciento
noventa y nueve, y cuando termine unos
trabajos para PLAYBOY voy a retomar. Vamos
a llegar hacer casi cien páginas
más para terminar con este reencuentro
de Juan Salvo con Martita. Y después
vendría el episodio con Elena,
que sería otro bloque de otras
doscientas ochenta y ocho páginas.
¿Qué
es lo que se ha publicado de "El
Regreso"?.
Se
publicaron noventa y seis páginas
en Italia.
¿Y
en Argentina?.
Se
iban a publicar, pero explotó Argentina
con Cavallo, De La Rua y todo el desastre
ese, y al final no se pudo.
La
charla siguió por un buen rato.
La cinta del cassette se terminó
y no quedó registro magnético
de lo conversado. En mi memoria guardo
comentarios y anécdotas que enriquecerán
futuras notas y entrevistas. La tarde
se hizo noche, y como despedida el maestro
me autografió una copia de "El
Eternauta".
Me fui del barrio de Almagro con la satisfacción
de haber logrado un interesante reportaje.
Ustedes lo juzgarán... pero también
me fui con una reflexión: "El
Eternauta" fue una de las tantas
tiras que se producían en una excelente
fábrica de historietas llamada
Frontera. Al momento de su realización,
en apariencia, nada la diferenciaba del
resto. Todas las historietas se realizaban
con la misma dedicación y a un
ritmo de trabajo extremadamente vertiginoso.
Fue quizás el destino quien se
encargó de combinar los ingredientes
perfectos en cantidades exactas, logrando
el resultado magistral que todos conocemos.
"El Eternauta" es un paradigma
de la historieta nacional, una obra que
indudablemente mejora y crece con el tiempo.
Nota
del Autor: Este reportaje fue realizado
el 30 de Abril de 2002. En aquel momento
era incierta la posibilidad de publicar
"El Eternauta: El Regreso" en
Argentina, pero hoy día, ya puede
conseguirse el primer y segundo fascículo
en los quioscos y comiquerías.
(Clickeá en las imágenes
para verlas más grandes)
BIBLIOGRAFIA:
-
EL ETERNAUTA: SOLANO LOPEZ EN PRIMERA PERSONA
Investigación de Javier Doeyo,
Andrés Ferreiro y Hernán Ostuni.
(2001)
FUENTE
DE IMAGENES
-
Archivo personal de Mariano Chinelli
Retrato de Francisco Solano López
(19/07/03).
- Archivo personal de Mariano Chinelli
Ilustración de "El Eternauta"
por Francisco Solano López .
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