"CONTINUM 4", el webzine dedicado a "EL ETERNAUTA" es una publicación gratuita que permite difundir la mayor historia de ciencia ficción escrita en la Argentina, logrando al mismo tiempo, homenajear y reconocer el trabajo de sus creadores.

(Se incorporan columnas nuevas constantemente, por lo cual te recomendamos visitar esta página periodicamente)
Si tenés algún comentario, podés enviarlo a:


 

Artículo del día: 06.09.2004
RUBEN SOSA
TINTA CHINA, ACUARELAS Y RECUERDOS

Por Mariano Chinelli


Argentino, pero radicado en Italia hace casi treinta años, Rubén Sosa es un artista plástico reconocido en Europa. Siendo ayudante de Eugenio Zoppi en tiras como “Misterix”, su primer trabajo lo llevó de muy joven al mundo de la historieta. Eventualmente pasa a dibujar para la editorial Frontera, donde trabaja en historietas tan emblemáticas como “Ernie Pike”, personaje que retomaría años después en las páginas de la revista TOP. Para la revista FRONTERA EXTRA dibuja un western titulado “Mortimer”, guionado por Oesterheld, y así, de improviso, se cruza en su camino un personaje llamado “Eternauta”.

¿Como empezó su afición por el dibujo?
El dibujo acompaña la infancia de todos, es un juego con líneas y formas que la mayor parte de nosotros ha experimentado. En mi caso particular el dibujo se integraba a otros juegos como la construcción de juguetes: carritos y cochecitos, recuperando latas de duraznos en almibar o latas de tomate, monopatines con rulemanes y pequeñas esculturas de cabezas realizadas en barro arcilloso. Tendría seis años cuando pasaba horas enteras a dibujar con tiza, con el carbón o con pedacitos de ladrillo sobre el asfalto de la calle Tres Arroyos, delante del numero 3344, en el barrio de Flores. Estoy hablando del año 1945, hacía poco que toda mi familia había llegado desde Mercedes (San Luis) a la Capital.
En el ‘78 realicé mi logotipo que representa una mano transformada en caballo al galope, cabalgada por un jinete que empuña como lanza un plumín. (Ver imagen adjunta) Sin darme cuenta, en esta representación metafórica, conservo o recupero del periodo infantil algo que quedó muy grabado en mi memoria, algo que descubrí solo muchos años después.
Uno de los motivos que yo dibujaba sobre el asfalto de la calle Tres Arroyos era la estatua del Gral. San Martín, la que se encuentra en la plaza San Martín. Evidentemente tenía una buena memoria visual porque a la plaza San Martín había ido una sola vez con mis viejos, que como todos los provincianos recién llegados, visitan los lugares típicos de la ciudad.

¿Como fue evolucionando hasta convertirse en su laburo?

Siguiendo la línea de los deseos y las expectativas infantiles logré transformar un juego en una profesión. ¡Atención! Fue una elección en la cual no se elige nada. Sucede sin más. Favorecido por una serie de factores negativos encontré alguna ventaja. Remarco "negativo" porque actualmente se piensa que tomar una decisión es algo que pertenece al cálculo, como un business plan o similar. Nada de eso viejo. En esos años jugaba a la pelota partidos que duraban cinco horas, al rayo del sol, en un potrero. No teníamos celular ni la tele ni computadora ni nada. En esta absoluta libertad (de equivocarme, de fracasar, de romperme los huesos y arreglarme solo, solito) yo empecé a trabajar en el mundo del dibujo colaborando con el maestro y amigo Eugenio Zoppi.

¿Cuales son los trabajos que más disfrutó dibujar?

No me acuerdo de un trabajo en especial, esto es raro... ¿Como es posible olvidar esas cosas? ¿Que sucedió? En cambio recupero de aquel periodo de mi juventud una sensación importante: la de entrar en el mundo editorial por la puerta grande, publicando al lado de los mejores dibujantes y revistas del momento. Otra cosa que me viene inmediata como reacción epidérmica (siempre de aquel periodo) es la amplia libertad de interpretación de los guiones que permitía el gran Héctor Oesterheld. Hoy en día es algo que valorizo mucho más porque las cosas cambiaron y actualmente son los guionistas quienes dictan normas y formas a los dibujantes.

[La pregunta era además un recurso para enumerar los trabajos del Rubén Sosa historietista. Añadiendo información a la suministrada en el copete de este reportaje, podriamos decir que dibujó también para la Marvel, para la DC e incluso para la Fleetway, esta ultima una editorial inglesa donde la mayoría de los dibujantes de la época obtuvieron sus primeros trabajos para Europa. Sosa publicó en revistas tan importantes como ALTER ALTER, CORTO MALTESE, VAMPIRELLA y CHARLIE entre otras.]

¿Cuáles son los trabajos que considera más exitosos?

Los mejores trabajos son los que estoy haciendo actualmente y serán mejores los que haré próximamente, es una cuestión de puntos de vista. Cuando llegue a superar los 100 años, pienso que haré cosas espléndidas. Me exalta solo pensar a esas alturas. Creo y practico cotidianamente una profesión que me estimula en una sucesión de cambios y adaptación constantes, manteniendo siempre viva la curiosidad y la fuerza creativa.
Es una profesión donde puedo permitirme siempre cambiar, aceptando los cambios, no como una maldición del tiempo implacable, sino como una condición esencial de la vida para poder vivir en el tiempo actual.
Hasta acá la respuesta técnicamente precisa a tus preguntas. Solo que la cosa no termina en ese punto, sino que apenas empieza:
¿Porqué será que no me acuerdo de algún trabajo en particular? Te preguntarás junto conmigo. No me he olvidado, solo que distintas circunstancias de la vida me pusieron en la condición de abandonar ciertas cosas: como un país, cerrar todo dentro de un baúl metafórico y escapar porque llegaba el terremoto, la inundación, el fin del mundo, la bestialidad, el odio, la furia, el horror, la invasión de los bárbaros, el malón y entonces se salve quien pueda.
Es culpa tuya querido Mariano Chinelli, con las más inocentes preguntas y sin querer molestar a nadie, puede suceder que alguien, en este caso yo, se ve obligado a abrir el baúl metafórico donde quedaron sepultados los recuerdos, los afectos y re-descubrir cosas, sacar la tierrita acumulada por el tiempo y decir: ¡Carajo! Esto es mío. O peor: Carajo esto era mío y no lo recuperaré jamás. Contar las perdidas no es trabajo gratificante.
Visto que se trata de bailar, bailemos mientras suena la orquesta. ¡Adelante maestro, otra!...
Del periodo de mi colaboración como dibujante con las revistas de Editorial Frontera no me quedó nada, todo desapareció. Desapareció, palabra llena de ecos trágicos. Palabra que señaló un periodo donde todo desaparecía.
Perder los originales era "normal". Todo incluido en el precio. Yo perdí todo de ese periodo, no fui el único. Me duele lo mío. No tengo ningún dibujo original de ese periodo. El perder los derechos sobre tus trabajos era moneda corriente. Los editores no devolvían los originales. El respeto por los derechos de autor no se conocía. Nadie lo practicaba. Causa por la cual me resulta difícil recordar historias o alguna en particular.
¿Esta es una condición general de todos los dibujantes de aquel periodo, donde fueron a parar? ¿Quien tiene aquellos trabajos? Dice una letra de tango ¿Quién se robo mi niñez?. La pregunta es solo retórica porque todos los dibujantes saben que todos esos trabajos fueron vendidos por el mismo editor para cubrir deudas personales.
Es voz corriente en conversaciones privadas entre los dibujantes de aquella legendaria editorial que se llamo Frontera, que los originales sirvieron para pagar deudas contraídas con los tipógrafos, distribuidores, etc., etc.
Simple como un juego de chicos. Venta ilegal de los derechos de autor. No lo digo solo yo, no descubro ningún panorama particularmente secreto, es una voz frecuente entre los mismos dibujantes. Lo saben todos. ¿Alguien hace algo? ¿Alguien quiere recuperar algo que es suyo?... silencio...
Era una practica difundida, aquella de quedarse con los originales, ignorar los derechos del autor... etc... etc... No existían contratos de cesión de derechos; aunque si existía la ley sobre el derecho de autor, estos (los dibujantes) no reclamaban tales derechos. ¿Porque sucedían estas cosas? La pregunta esta abierta, quien tiene algo para decir, que lo diga, si quiere.
Solo que me da mucha bronca. No es culpa tuya, creo que vos sos muy joven y en esos años eras quizás recién nacido. De todos modos te agradezco la pregunta. La dificultad en dar la respuesta era encontrar una forma aceptable de decir las cosas sin clavar demasiado el cuchillo.

Al poco tiempo de quebrar Frontera, otra editorial, Emilio Ramírez, obtiene varios de los títulos que la primer empresa solía publicar. Es así que en el año 1962 comienza a editarse la revista ETERNAUTA. Allí se publicaron varias historietas suyas, todas ellas eran aventuras espaciales guionadas por Oesterheld: “Matar o Morir”, “Derrota”, “Delito”, “Pionera C-25” y “El Tesoro de Antares 4” ¿Recuerda esos trabajos?

Que vergüenza, no me acuerdo nada, esto se llama... arterio-no me acuerdo. ¿Será la arterio... no me acuerdo o será higiene mental?... creo que se llama borrón y cuenta nueva...
Ahora en serio, de la Editorial Ramírez recuerdo a Héctor Oesterheld en una oficina chiquita en medio de otras con empleados indiferentes que parecían trabajar en el correo, todo muy burocrático y formal. Nada que ver con la Frontera original. Faltaba el sabor de las cosas hechas con ganas. Era el inicio del final. De los trabajos que me nombras, los recuerdo vagamente solo porque vos me los traes a la memoria pero no me acuerdo de los motivos dibujados, cosa muy grave para un dibujante que se supone que tiene que tener una buena memoria visual.
De nuevo estamos en la pista resbaladiza, todo queda "desdibujado", perdido en un pasado que como te dije anteriormente "me da bronca", un pasado "desaparecido", eliminado, un pasado que me trae mucho sabor amargo a la boca.

Quizás lo más insólito de todo su trabajo en esa revista sean los dibujos que ilustraban las aventuras en prosa de “El Eternauta”.
[Para acompañar los episodios novelados del Eternauta, Rubén Sosa realizó al menos una decena de dibujos. Para refrescar su memoria se los envío por correo electrónico. Ver imágenes adjuntas]

Reconozco algunos dibujos, otros me cuesta trabajo reconocer que son míos. Creo que son todos en un mismo estilo y por lo tanto el hecho de la firma tendría que ser suficiente para quedarme tranquilo que no estoy dando la paternidad a dibujos realizados por otro autor. Era un periodo en el cual experimentaba mucho, buscando un nuevo valor de la línea, buscando un estilo personal con el riesgo de producir trabajos con saltos estilísticos.

No resulta nada extraño que no recuerde dichas historietas. La mayoría de los dibujantes tienen el mismo problema. Más allá de la higiene mental y el tiempo transcurrido, no deja de ser algo lógico que no las recuerde. Usted ha hecho muchas cosas, y seguramente, esos trabajos fueron uno de los tantos que haría por aquella época.
Hago mías tus palabras precedentes para entender el olvido parcial de esas colaboraciones. Me acuerdo de muchas otras cosas hechas, dejando de lado algunas particulares. En aquel momento estaba estudiando cine y teatro, hice cortometrajes y empecé un largo metraje sin terminarlo, tuve una breve experiencia como actor dirigido por Agustín Alessio, empezaba también a ocuparme del color, experimentando siempre como autodidacta los distintos materiales: acuarelas, tempera, óleo, técnicas mixtas y todas esas combinaciones las publicaba en las revistas MARIBEL y LEO PLAN ilustrando las novelas. Entraba en el mundo de la publicidad y la gráfica ocupándome de comunicación y visualización de conceptos, story board, afiches, depliant, anuncios para diarios, vidrieras y que se yo cuantas cosas más. Puse un taller de serigrafías (planograf), construyendo yo mismo las maquinas para imprimir. Puse también una fabrica de relojes de pared que anduvo muy bien, fue un éxito increíble, vendía en todo el país, duró sólo dos años hasta que llegó el famoso "Rodrigazo" y se fue todo a la mierda, país comprendido. Fue el inicio del final que todavía hoy paga el país entero.
La única cosa que nunca hice fue ocuparme de una sola cosa. Solo "historietas" para mi es poco. Amo la historieta, amo la ilustración, pero no es todo. Tengo otras necesidades, otras curiosidades, otras ambiciones que incluyen la historieta, pero no solo ella. Soy bígamo, trígamo, plurígamo frente a la historieta. La traiciono permanentemente. La abandono y después la busco. Ella se niega y yo la vuelvo a conquistar. Todas las cosas me despiertan una curiosidad que podría definir como "atracción fatal", porque las sigo como si fueran una mujer imposible de atrapar para después volver a traicionar.
Soy de una época en la cual los chicos tenían tiempo para jugar solos, aburrimiento comprendido. El aburrimiento estimula la creatividad. Tener tiempo para perder es tener un capital enorme. El no saber que hacer estimula a resolver el problema y entonces el chico "inventa" juegos en la soledad incluidos esos peligrosos. Las siestas calurosas de las tardes de Buenos Aires, jugando con las hormigas o haciendo dibujos sobre le asfalto, haciendo esculturas en barro de cabezas con sombreros, (en los años 40’ se usaban sombreros), construyendo los carritos con los rulemanes para lanzarte en una bajadita que en Buenos Aires no existe.
Sigo así, tirándome con "el carrito" con las ruedas de rulemanes en bajaditas que no existen. ¿Querés saber que hago ahora en Italia? Tengo una fábrica que construye carritos con ruedas de rulemanes, usados para invitar a la gente a descubrir otro modo de vivir. Vivir junto al desafío en una sociedad en la cual "todo está previsto" "todo garantizado" y ni siquiera incluye la muerte como posibilidad humana.
En una realidad como esta, que mas bien parece una utopía, la vida de un artista no es fácil. Este ultimo nombrado "artista" soy yo. Que joda. Porque ese tipo (el artista) tiene otros intereses y otras curiosidades. Vale lo dicho anteriormente. Ese artista esta pasando un momento en el cual tiene que controlar la respiración, mirar bien donde pone los pies para no caer en el precipicio. En uno de esos pasos bien precisos llegó a ganarse una condecoración que lo ayuda a mantenerse en la situación actual.

[Hace muy poco tiempo Rubén Sosa fue nombrado miembro oficial de la BIRMINGHAN WATERCOLOR SOCIETY (la mas importante sociedad de acuarelistas del Reino Unido), un reconocimiento verdaderamente importante, más aún si el artista no es británico.]

¿Qué nos puede contar sobre su libro HIERRO Y OXIDO?

Esta publicación recoge algunos de mis trabajos más significativos como acuarelista, uniendo los distintos períodos de mi trayectoria artística y profesional.
Un libro trilingüe: italiano - español – inglés, cuyos textos evocan recuerdos o referencias que quiero compartir con el lector.
HIERRO Y ÓXIDO, plumines de acero oxidados por el uso y por el tiempo. Superficies descrostadas, manchas de color depositado – lanzado – disparado – posado delicadamente sobre el papel mojado. Pinceladas que no dejan huellas, como si quisieran desaparecer, como cuando la luz incide la gelatina sensible de una película fotográfica. La luz, siempre la luz y el trazo.
Parece una ocurrencia o un recurso literario, en cambio es una puntuación estética de fundamental importancia.
No por nada los sujetos de este libro son el hierro o las herramientas de los oficios, de la fatiga, del trabajo. Pinzas, llaves, yunques y plumines oxidados se alternan con las figuras, dialogan con el hombre depositario del esfuerzo.
No soy un privilegiado ni soy el único. Son muchos los que viven el trabajo y la fatiga, no necesariamente artística, como lugar donde expresar la máxima dignidad humana.
Cuando se piensa en un metal generalmente se piensa en el hierro…Como en este libro…Es como haber decidido empezar desde el centro de la tierra… donde vivimos y sobre cuya superficie caminamos. El hierro está ligado a la fatiga y a la pobreza, de allí el trabajo, la iniciativa. El hierro está asociado a la definición de dureza del espíritu, de fuerza física y laboriosidad.
Mi amigo Riccardo Borsoni dice que coexisten en este libro decenas de “otros” Rubén Sosa. El Sosa herrero que pinta interiores de talleres, el Sosa carpintero, que en esos talleres trabajó verdaderamente cuando tenía quince años, el Sosa maestro que a sus atónitos alumnos hace pintar taladros y martillos. El inmigrante, el músico, el geólogo, etc. Y por último llegan el Sosa galerista y el Sosa editor


Cuando párrafos arriba nos cuenta sobre una fabrica de carritos, supongo que habla de su escuela de arte. Para terminar, háblenos sobre ella.
Sobre la base de mi experiencia en el sector y con la colaboración de un calificado equipo de profesionales fundé en 1986 La Scuola di RUBEN SOSA en Brescia, la primera escuela privada que se ocupa de la formación profesional en el campo de la gráfica publicitaria-editorial, de la ilustración, la historieta, la computergráfica y otras técnicas como acuarela, acrílico, aerógrafo, figura y anatomía artística.
Son muchos los jóvenes que han pasado por mis cursos y que hoy son válidos profesionales que obran en el campo editorial, gráfico y empresarial bresciano.
Una tarde, en mi curso de acuarela, preparé sobre la tarima, como motivo para pintar, la caja roja de las herramientas, un taladro y un martillo grande. Noté que mis alumnos me miraban como si fuera una broma hasta que uno de ellos se animó y dijo: qué tienen de especial estas herramientas? No es un tema romántico, no me inspira, mejor un ramo de flores…
Agradezco a mis alumnos porque en sus incertezas encontré elementos que me han enriquecido obligándome a reflexionar exactamente sobre lo que no funcionaba: había que cambiar el punto de vista, ensanchar el campo de la percepción, hacerles ver las cosas por primera vez con los ojos abiertos comprometiendo las emociones.
Tratar bulones y herramientas como flores. ¿Por qué no? Lo “romántico” no está en el objeto elegido (flores, paisajes o hierros) sino en nosotros mismos. Es determinante el modo en que se observan el objeto real así como el que emerge lentamente de la hoja desprendiéndose del otro hasta volverse autónomo. Ese eres tú, no el objeto en sí. Enseñar a observar es enseñar a descubrir nuestra sensibilidad y explorarla.

Dejanos tu opinión sobre esta columna en el FORO de OPINION
Comunicate con CONTINUM 4:
continum4@portalcomic.com

Esta sección de PORTALCOMIC está dedicada a la memoria de
Héctor Germán Oesterheld y al Maestro Francisco Solano López,
sin quienes nada de esto siquiera existiría.


"CONTINUM 4" es un webzine sin fines de lucro y de distribución gratuita. Registro de la propiedad intelectual en trámite. Prohibida la reproducción total o parcial sin el consentimiento de los editores.
Todos los personajes, logotipos, fotografías e ilustraciones que integran el presente número son Copyright de sus respectivos propietarios, reproduciéndose solo con carácter informativo y a los efectos de ilustrar. El editor no se responsabiliza por las opiniones contenidas en las notas que integran el presente ejemplar, quedando estas a cargo de sus respectivos autores.