|
Artistas
consagrados y amateurs del noveno arte exhiben sus trabajos.
Clásicos o inéditos, pero siempre los mejores...
Más de 150 galerías
on-line... ¡La mayor
colección de artistas Argentinos de Historieta!
(Se
incorporan trabajos nuevos constantemente, por lo cual te recomendamos
visitar esta página periódicamente.)
Para enviarnos tus muestras y tus datos, escribir a:
galeria@portalcomic.com |
|
|
Corro, los árboles pasan a mi alrededor
como meras sombras de lo que realmente son. Salto. Tropiezo. Caigo.
Ruedo. Sigo corriendo. Se acercan, los monstruos se acercan. No
los veo, pero los oigo con sus gritos inteligibles, usan a mis
propios primos para perseguirme. También los oigo a ellos;
gritan a por él, que no se escape. Me persiguen
incansablemente. Corro. Me falta el aire. Busco un lugar donde
esconderme y descansar.
Encuentro un escondrijo, un agujero donde meterme. Me acurruco
dentro. Veo a mis primos pasar. Son muchos. Entonces los veo a
ellos, a los monstruos. Sí, ahí están. Utilizando
a esos pobres animales de cuatro patas para correr más
rápido, siguiendo mi paso y el de mis primos traidores.
Los veo, caminan en dos patas. Son horribles, espantosos. Me aterrorizan.
Uno de mis primos me descubre, salgo de mi escondite rápidamente,
esquivo a varios y lucho contra otros. Escapo, pero tengo un corte
en una de mis piernas. Entonces lo escucho, ese ruido ensordecedor
que indica la muerte, esa explosión que quita la vida.
Entonces me veo a mi mismo, tendido en el suelo manchado de carmesí.
Mis primos se mueven desordenadamente alrededor de mi cuerpo inerte.
Un momento después llegan ellos, y bajan de sus transportes
vivientes. Uno me levanta y al fin entiendo lo que dicen Buena
caza Su Alteza. Este zorro fue una presa difícil.
|
|
|
|