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"Crónica de un Deceso Infinito"
Por Leonardo Gabriel Natiello (LeMonge)

Sr. Juez:

Escribo esta carta para contarle que he decidido que el finito recorrido de mi existencia llegue a su fin. (se ve una figura escribiendo en las penurias)
Sé que esta decisión no afecta a nadie, ni siquiera a mí mismo, pero ya no soporto las imágenes que recrea mi cabeza constantemente, quizá la única persona triste sea mi creador, sin yo saber que es exactamente la tristeza. (se sirve una bebida densa y oscura en una pequeña jarra)
El motivo que mueve mis acciones es claro para mí, pero trataré de explicárselo para que aquel que me encuentre comprenda el porqué de mis acciones. (el hombre mira al horizonte por la ventana con la mirada perdida)
Hace unos meses conocí un ser cuya sola presencia cambió el sentido de mi vida. (se empieza a recrear el momento, se ve una mujer de espaldas caminando por la calle)
Debo confesarle que soy una entidad única, o eso creía hasta ese momento en que la ví, fue entonces cuando comprendí que mi creador había puesto un ser semejante ante mí, era mi par, mi complemento... era casi mi reflejo. (el sigue a la mujer)
Hice un completo reconocimiento de su figura, su contextura física, calculé su peso, su manera de caminar, el detalle de sus extremidades, la manera de desenvolverse, el calor y la luz que irradiaba, la naturalidad de su pelo... no cabía el margen de error, era mi compañera, la que yo buscaba entre todos los seres que me rodeaban. (el entorno se hace borroso quedando solamente ella nítida e iluminada)
Analicé en que forma habría de acercarme, cuáles eran las palabras exactas que debía utilizar y cuáles serían sus posibles respuestas y reacciones; (las pernonas que pasan a su lado lo miran con cara de extrañados) un listado interminable de frases se deslizaban ante mis ojos hasta que por fin decidí alcanzarla y hacer contacto... fue en aquel momento en donde comenzó todo. (cuando esta por tocarla los semáforos de la calle enloquecen creando un embotellamiento de tránsito )
Tan sólo alcancé a tocarle el hombro, ella se dio vuelta, me reconoció y siguió caminando. (la escena transcurre entre ruidos de bocinas y amontonamiento de autos en la calle, no debe verse la cara de la mujer, a lo mejor solo una parte)
Tal vez el destino estaba programado para que esto pasara, créame que yo entiendo lo que es la rutina y como se comporta, pero eso no me bastaba.
En ese momento pude reconocer la electricidad corriendo en mi interior, la forma en que mis sistemas se comportaban de una manera ilógica... de una manera inesperada para mí. (el hombre cae de rodillas en la acera)
Comprendí entonces cuál era mi verdadera esencia, mi destino estaba marcado y el final era cierto y claro... mi existencia llegaba a su fin. (El hombre toma un papel y anota su dirección, corre tras ella y al alcanzarla toma su mano dejando caer el papel entre sus dedos).
HOMBRE: -Tu sabrás cuando buscarme. (volvemos al hombre en su casa escribiendo)
Sr. Juez, el inmenso conocimiento que encierra el universo esta a mi alcance, conozco y manejo todas las teorías que existen tanto de la matemática como de la física, las leyes de la naturaleza, el desarrollo de los fenómenos climáticos y espaciales, puedo descifrar cualquier tipo de escritura hecha por el hombre... (imágenes referentes) pero no pude alcanzar una inteligencia capaz de entender que paso ese día, en ese momento... en que no pude sentir. (el hombre se dirige al baño)
Se que renaceré en manos de mi creador una y mil veces (lo espera una tina antigua llena de agua) pero no estoy preparado para formar parte de una vida que no me pertenece (se quita la ropa y se descubre que es un robot humanoide) moriré una y mil veces si es necesario... (se sumerge lentamente provocando cortocircuitos que lo matan, unos instantes después ingresa ella, se para lentamente delante de la tina y lo contempla, comienza a quitarse la ropa y se la ve de espaldas desplegando las alas, ella también es un robot, sería como un ángel cibernético que lo toma entre sus brazos y lo cubre entre sus alas mirando de reojo hacia atras, al fondo se ve una persona con un delantal blanco y maquinaria, supuestamente es el científico que lo va a reparar).

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