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Cosmogonía - Guión para historieta
Por Sebastián Velásquez


Página 1:
Prólogo:
(Una cámara inmensa, estatuas que reproducen figuras de hombres y mujeres no muy bien dotados, pero que traslucen escenas cotidianas. Un altar en medio, delante de él un viejo se mantiene inmóvil, con los brazos y manos extendidos en una expresión de oración. Unos pasos mas allá, una escalera que rodea el altar; en sus peldaños un hombre descansa con unas hojas y una pluma y un tintero. Este último es un poeta y recita:)
Poeta: "Paréntesis de una oración
"Quien se figura el universo
y trata de apresar ese objeto en la imaginación
es aquel que reentiende una verdad de la existencia,
comprendiendo por segunda vez al menos una de sus postulaciones,
convirtiéndose en cómplice secreto de la trama cósmica.
"Esos individuos saben reír.
Y lo hacen de la forma más hermosa,
lágrimas de tristeza gris les bañan las mejillas claras;
presencian la intimidad de una criatura
que sobrepasa la infinitud inconcebible,
rozan la vértebra que todo sostiene
y tal vez con sus fuerzas procuran la vida.
Éxtasis sucede al sometimiento del alma,
entrega en contra, voluntad que dibuja elipses;
místico, dicen quienes intentan cantar esos mundos;
muchos son los nombres del verdadero amor.

Página 2:
"Sin embargo he aquí la vida,
veo cada color, cada textura única,
y no puedo más que intuir el mundo como piedras individuales;
ya mi sangre me grita "son reales, viven en la inercia".
Y eso tortura mi mente, que entre mis manos,
la enfermedad mortal despoja y corrompe.
y no pienso ya en recordar cuando yo era la nada
tal vez porque la nada me posee, porque lo perdí todo.
O porque mi unión con todo es ahora más perfecta,
y porque puedo sentir el viento rozando el costado,
místico, extasiado, incondicional, enamorado,
de una vida que vuelve a buscar confundirse."
Poeta: Le gustó?
Viejo: Una cagada...

Página 3:
Cosmogonía – Título
Trátese de usar ilustraciones con pocas perspectivas, de narración lineal, sencilla y poco llamativa.
(Podemos ver al Sujeto Experimental caminando por una calle recta, alternando pasos por la vereda y el asfalto. Edificios derruidos o en mal estado, puertas abiertas, ventanas rotas, papeles y demás basura por el suelo. El escenario está desierto).
Sujeto Experimental: "Sueño que camino...
"Siento que mis pies recorren un espacio recto que confirman mis ojos, pero que desde el oído percibo como un atroz mareo cósmico. Escucho mis pasos, alguna brisa muerta me roza la cara.
"Pasaron tres años desde la última vez que estuve por aquí; lamento volver a la misma calle, a ésta... metáfora de la ignorancia sobre mi destino real.
"Irónicamente, me digo que las cosas no deben andar nada bien.
"Como si hiciera falta."

Página 4:
(Dejamos de narrar la caminata para pasar a ver las facciones de la cara del Sujeto. El entorno se detiene, en sus ojos hay sorpresa).
Sujeto Experimental: "Sólo que ésta vez hay alguien más aquí. Lo percibo en el aire, pero sólo luego de un momento alcanzo a verle cara.
"El sueño se repite en su más mínimo detalle, los papeles vuelan describiendo los mismos remolinos, las paredes a pesar de su miseria no han disminuido su presagio de color en absoluto. Sin embargo ella se mantiene ahí como si hubiera estado desde siempre.
"Sé que estoy sudando, por dentro mi alma se debate sobre cómo desengañarme de la esperanza de ilusión y encarar la aparición sin provocar que todo se vuelva pesadilla..."
(El interior de un laboratorio, paredes tapizadas de luces pequeñas, gabinetes, cintas y demás cosas. Personal en guardapolvos blancos y azules, todos exaltados por los datos que las observaciones van aportando, las distintas frases que va entregando cada uno parecen dirigirse a un hombre en particular, que dirige todo el movimiento.)
Técnico1: Señor!!
Los registros indican incremento del nivel de radiación en el sector LF 685!!
Técnico2: El contador Geiger comenzó a emitir datos!!

Página 5:

Jefe: Estado del Sujeto?!
Técnico3: Presión sanguínea: 198 y subiendo. Peligro de arritmia.
Técnico4. El Electroencefalograma no ha variado. Lectura normal; las ondas cerebrales corresponden a un estado profundo de sueño, pero dados los datos cardiovasculares, a lo sumo me aventuro a decir que se trata de una pesadilla leve...
(Podemos ver al Sujeto Experimental con una bata blanca, acostado sobre una camilla plástica, al centro de una habitación, cubierto de ventosas y cables que toman sus latidos cardíacos y leen sus ondas cerebrales. En primer plano vemos a los técnicos de espaldas, aún consultando datos...)
Jefe: ...Las pesadillas no producen residuos de isótopos de la nada, doctor. Sin embargo, continuemos la observación como estaba estipulado.
Sujeto Experimental:
"Se trata del viejo génesis onírico, lo sé. Puedo verme soñando este paisaje desde cualquier etapa de mi vida. Durante mi niñez, recuerdo, solía provocarme miedo la detallada repetición de cada pormenor del sueño. Mi juventud fue la etapa menos ardua: podía dedicarme a explorar esos pormenores, pues si bien el ambiente fue siempre el mismo, yo no lo era, y podía dejarme llevar por la curiosidad."

Página 6:

(Volvemos al sueño. El Sujeto Experimental permanece parado ante la imagen de la mujer en frente, las imágenes narran y complementan el relato).
"Ahora, que me plazco de pertenecer a la adultez, las anteriores sensaciones me dan risa. Apliqué mis primeras observaciones a medida que me llegaban noticias del psicoanálisis, de cómo mi comportamiento diario influía en mi configuración del sueño. Admito que las anteriores búsquedas de sentido no me dejaron ver los detalles mejor. A veces variaba el color del cielo; a veces las paredes tenían inscripciones leves, palabras pronunciadas o escuchadas durante la vigilia; a veces los charcos en el asfalto me reflejaban, a veces eran oscuros, como agujeros en el suelo que me invitaban a caer... No podía sentirme vivo aquellos días.
"Esta vez los de la Comisión de Investigaciones rastrearon lo que bautizaron románticamente como médium. Este término supo aplicarse antiguamente a los individuos capaces de llegar a un estado de éxtasis psíquica de tal magnitud que lograban comunicarse con espíritus, materializar esas conciencias usando sus propios cuerpos y responder satisfactoriamente ante la clientela ávida de mensajes, avisos y perdones de ultratumba. Análogamente, la Comisión usaba ahora este nombre en hombres y mujeres capaces –decían –de actuar como lo que los expertos en cuántica denominan cuerpo negro, un cuerpo capaz de absorber radiaciones sin reflectarlas, también de emitirlas, a voluntad del sujeto, en su totalidad.

Página 7:
"No es un don algo corriente, se sabe que ningún cuerpo en el universo puede cumplir fielmente ni siquiera uno de esos requisitos.
"Pero de alguna forma pasó, y no fue en un mineral o en una nube molecular del otro lado de la creación; sin embargo lo sorprendente es que no intentaron aún darle usos militares a estos descubrimientos. Supongo que de alguna forma los habrá intimidado el hecho de que es un don natural, algo con pocas y no aconsejables probabilidades de control para científicos excesivamente empiristas, eso queda claro; el tratamiento que recibimos aquí se trata, por cierto, más bien de un empujón químico; es lo único que justifica haber permanecido drogado con sustancias derivadas de isótopos de uranio durante meses. Sin embargo era necesaria una disposición molecular previa por parte nuestra. Pero ya tendrán la oportunidad, no estoy apurado de que me estallen.
"Pero ahora lo que más me inquieta es entender si las inyecciones me provocaron disfunciones psíquicas. Una mina como ésta ni en mis sueños más podridos me la habría imaginado."

Página 8:
(El Sujeto Experimental se acerca lentamente a la mujer, quien permanece inmutable).
Sujeto Experimental: Hola...
(Da una vuelta alrededor, observándola despacio, a veces más alejado, a veces menos. Chasquea los dedos un par de veces delante de sus ojos. Se sienta sobre un escombro en mitad de la calle, mirando hacia un costado. La mina gira sus ojos mientras él le da la espalda.)
Sujeto Experimental: "No la recuerdo, no entiendo que hace aquí.
"Siento calor..."
"Jefe:’... la segunda descarga, doctor..´"
(De vuelta en el laboratorio, ahora los técnicos están más concentrados en el espectáculo de la descarga de radiación sobre el cuerpo del Sujeto Experimental. )
Jefe: Cómo está respondiendo...?
Técnico3: La temperatura corporal interna ascendió a cuarenta y cinco grados en el último minuto y medio, pero se mantiene regular ahora. El ambiente dentro de la cámara está igual desde el comienzo, salvo el sector que indicó el doctor...
Técnico1: El análisis del espectro confirma: El porcentaje de Julios reflejados es igual a cero, está absorbiendo la radiación en su totalidad.
Jefe: Qué hay de la radiación residual registrada?
Técnico2: Se mantiene estable, sin embargo aun no puedo localizar la fuente... No tiene relación con la temperatura corporal, aunque fisiológicamente no tengamos idea de a dónde va a parar tanto grado centígrado...

Página 9:
(El Sujeto Experimental mete la cabeza entre las manos, sentado todavía en medio de la calle. Esta vez no vemos a la mujer por tratarse de un ángulo de foco menor, centrado en el tipo.)
Sujeto Experimental: "Es gracioso, el lugar más personal y más solitario que pude tener en mi vida, ahora invadido. Y encima no me dan pelota...
"Los del laboratorio, ellos me deben haber drogado, debo estar padeciendo algún tipo de paranoia como efecto secundario...
"Jajaja... como en mi infancia..., cada vez que me tocaba este sueño no podía más que recordar las tardes en que la lluvia arruinaba algún picnic con mi familia en el campo. Yo era el único que quería quedarse, a pesar de que me intentaban asustar con resfríos y gripes de mierda, y yo nada más intentaba levantarme despacio de donde estuviera para oler un poco el aroma de la tierra mojada. A lo mejor no cambié tanto; me sigo escapando a esos recuerdos, no es algo malo, supongo que en otras circunstancias...
"Pero no, a veces era mejor reventarse a uno mismo.
"Porque el mundo lo hacían las personas que lo conocían y era mejor atender que intentar redescubrirlo."
(Mira hacia un costado, busca con la mirada a la mujer de la aparición)
Sujeto Experimental: "Ella todavía ahí..."
(Escucha una voz que lo llama desde atrás... )
Doctor: Che!
Sujeto Experimental: Eh?

Página 10:
Doctor: Amigo, ese frasco no se va a llenar solo...
(El Sujeto Experimental se encuentra en una sala tipo consultorio, con una bata blanca, descalzo sobre una alfombra, sosteniendo un frasquito con la mano derecha. El doctor le enseña una puerta.)
Doctor: Podés pasar por ahí, si hace falta te presto un embudo, jajaj!!
Sujeto Experimental: Ehh si... No! no hace falta...
Doctor: Bien, bien...
(El sujeto experimental se mete en una especie de baño, todavía muy confundido, y mira el frasquito en sus manos. Se dispone a orinar sin más remedio cuando mira que en una pared hay algo escrito. Se acerca un poco y lee distraído en voz alta...)
Sujeto Experimental: "La primera acción del sabio es atender a cuanto le dicen, la segunda es callar y negar la primera. La tercera es olvidarse por completo de todo. En esos tres principios se basa también la ignorancia."
(Desde afuera se escucha que el doctor pregunta... )
Doctor: Decías?
Sujeto Experimental: Ehhh, no. Nada.
(Mira de nuevo y el mensaje cambió...)
"Atroz.."

Página 11:
(De vuelta en la calle de edificios derruidos. El Sujeto Experimental está de pie a un par de metros del escombro en donde estaba sentado hace unos minutos...)
Sujeto Experimental: "Concha de la lora... "
(Se toma de la cabeza, la frente le suda, pero no refleja mayor inquietud en el rostro, de repente la mina habla... )
Inevitabilidad Esperanza: Mi nombre es Inevitabilidad, y represento sólo por hoy la posibilidad de mantenerte vivo.
Sujeto Experimental: ...
Esto no se trataba de un sueño? Me estás diciendo que hoy me voy a morir...
Inevitabilidad Esperanza: Mi segundo nombre es Esperanza ...
Represento con ambos lo que mi creador denomina como el "ciclo del placer del insecto". En su universo, tenés tanta importancia como cada uno de los insectos que pisaste caminando hasta aquí ...
Sujeto Experimental: Yo estoy en un sueño, acabo de salir de uno en que estaba con el doctor Carmelo, inventadísimo; jamás me pidieron un examen de orina.
Inevitabilidad Esperanza: Estás en un universo delimitado por descargas de energía primaria. Este lado de la calle conforma una unidad independiente de la mayor. También debo decirte que mantenés la forma corporal, hablás el mismo idioma de todo los días; pero lo cierto es que aquí solamente estás compuesto de energía pura, condensada, por decir algo familiar, para verte familiar, también. Es en definitiva un estado similar - aunque superior - al sueño, se basa en el intercambio de ondas, emitidas desde tu cuerpo físico, proyectada hacia otro espacio y tiempo.

Página 12:
Sujeto Experimental: Parááááááááá. No entendí un carajo. Bastante tuve con esto de entender para qué me pagaban como voluntario los de la Comisión.
Inevitabilidad Esperanza: De todas formas no me voy a detener en explicarte más que las restricciones básicas durante tu permanencia.
Sujeto Experimental: Restricciones?
Inevitabilidad Esperanza: Así es, la primera es el tiempo aquí carece de sentido. Sin entrar en anacronismos baratos, aquí eternidad, inexistencia y percepción son obligatoriamente una tríada inaceptable; pero no por eso algo fácil de extirpar.
Sujeto Experimental: Me quiero ir...
(Una voz le habla...)
Natalia: Bueno...
(El Sujeto Experimental está desnudo sobre una cama, en una habitación a oscuras, al lado suyo una mujer se incorpora y él con cara de sorpresa se está levantando también...)
Sujeto Experimental: Nata?
Natalia: Si?
Sujeto Experimental: .............
No, nada...
(Se visten...)

Página 13:
Sujeto Experimental: ¿Cuando volvés al interior?
Natalia: En unos días, voy a quedarme por aquí a hacer los papeles que me faltan.
Sujeto Experimental: Seguro que te voy a terminar siguiendo, no aguanto mucho estar aquí estos días, hay mucha histeria.
Natalia: Si, es verdad.
Bueno, si te animás te espero allá.
Sujeto Experimental: ... Me gustaría quedarme un rato más todavía...
Natalia: Para eso me hacés levantar?
(Natalia se tira encima, y los dos, a la cama...)
(El Sujeto Experimental besa el aire en medio de la calle. Cuando se da cuenta, abre los ojos y mira a Inevitabilidad Esperanza.)
Sujeto Experimental. Esa noche no terminó así... Para qué me haces esto!
(Ella le contesta dándole la espalda, caminando un poco al azar)
Inevitabilidad Esperanza: ... La segunda restricción te prohíbe el anhelo. No guardes nada, no toques nada que te imprima recuerdos en la conciencia.
Sujeto Experimental: No, no y no, te repito, me quiero ir. No estoy a gusto.
Inevitabilidad Esperanza: No es Su voluntad mantenerte aquí, sin embargo para co-existir nos ceñimos a estas direcciones.
Sujeto Experimental: Que desgracia, es la peor pesadilla de mi vida...
Inevitabilidad Esperanza: Sin embargo tenés varias libertades, resulta sencillo adivinarlas; es regla aquí nombrarlas siquiera para entender las restricciones. Este lugar funciona como más necesites, el ambiente es maleable cuando deseás modificarlo. No precisás de servicio ni consentimiento; la negación es improbable, como contemplar una babilonia gris desde los zapatos de un hedonista.
Así es como llegamos a la parte en que el exceso no se permite, porque aquí hay una jerarquía de especie, y el exceso involuciona al ente, lo vuelve débil, lo convierte en fuerza contraria a la de mi creador.
Y contra él no hay energía que valga.

Página 14:
Sujeto Experimental: Quién carajos será ese hijo de puta...
Inevitabilidad Esperanza: La tercera restricción se resume en aceptar el carácter efímero de tu permanencia en este lugar. El pasaje de energía es del todo inestable. Podés durar mucho o poco, ese capricho no se lo atribuyo a nadie, es la única porción de azar que supera la intervención de mi creador.
(El Sujeto Experimental mira a la mina con una expresión de cansancio en la cara. La sigue con la mirada, ella termina la explicación casi repitiéndola de memoria, sin embargo en algún punto, casi al final, ella advierte que la está mirando. En ese momento la expresión en la cara del Sujeto Experimental es de miedo, piedad, no se, lo más parecido a eso que se pueda dibujar –si es eso, mejor, jejeje - ...
Entonces mirábamos la cara del tipo, nos alejamos y el ambiente ya no es el mismo, no estamos en la calle, estamos en un mirador, de noche, luces a lo lejos; ella dando la espalda a la ciudad, con la cara a oscuras; él de frente, o sea, la misma ubicación que en la calle pero sin calle, en un mirador árido, con algún verde contrastando el color oscuro del paisaje. El Sujeto Experimental va a hablar, vemos a la mujer con la misma expresión que anteriormente el Sujeto Experimental tenía, así que valga la acotación del párrafo anterior.)

Página 15:
Inevitabilidad Esperanza: Recaigo en el primer error de mi vida verdadera?
Viejo: Te conviene la soledad.
Inevitabilidad Esperanza: No tengo consuelo, no intentaré esto de vuelta.
Viejo: Te conviene la paciencia, Inevitabilidad Esperanza.
Inevitabilidad Esperanza: Ese no es mi nombre, Señor. Pero eso ya no importa ahora.
Viejo: Dejá que el hombre se vaya; no interesa más la amenaza de una muerte, aquí sólo existe la no vida. La renuncia también nos vuelve inmortales.
Inevitabilidad Esperanza: .............
Después de todo esto sigue siendo un sueño.

Página 16:
Epílogo:
(El Sujeto Experimental permanece en la calle, en la misma posición que tenía antes que comience el sueño de Inevitabilidad Esperanza. Comienza a llover...)
Sujeto Experimental: Bien, esto sí que es nuevo...
(Una mano le toca el hombro, el Sujeto Experimental se da la vuelta esta vez realmente sorprendido...)
Madre: Dale, nene. Está lloviendo...
Sujeto Experimental: Mamá?
(Un camping al lado de un arroyo, un viejo auto rojo entre unos matorrales y restos de un fin de semana en el campo suspendido por lluvia. Vemos al Sujeto Experimental cuando era niño, levantándose perplejo de una piedra grande desde donde miraba la orilla del arroyo.)

Página 17:
Madre: Levantá los juguetes bebé, vamos antes que se ponga más fuerte...
(El nene levanta un par de juguetes y se mete en el auto. Sus padres ya se encuentran dentro. El nene se da vuelta, con un par de juguetes en la mano, los aprieta contra su cuerpo...)
Sujeto Experimental: Mamá...?
Madre: Si?
Sujeto Experimental: Yo no voy.


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